jueves, 17 de marzo de 2016

NARCOTRAFICO, DROGAS DURAS, DROGAS BLANDAS, DROGAS LEGALES LA ÚNICA SOLUCION

 
SIN PALABRAS
Antes que nada, quiero dejar clara mi desaprobación al consumo de cualquier droga. En la actualidad, ni fumo, ni bebo, no tomo ninguna droga, ni blanda y mucho menos dura. Dicho esto diré, que soy de la opinión que si se es adulto, nadie debería decirte si tienes derecho o no consumir una droga. Otra cosa seria que se puede hacer o no, bajo los efectos de una.
Pero permítanme que empiece primero detallando las sustancias duras que podemos encontrar en cualquier barrio, calle, discoteca, bar o puerta del colegio etc.: alcohol,tabaco,heroína,cocaína, hachís anfetamina, éxtasis, marihuana y una inacabable lista de pastillas de diseño de diferentes efectos y colores.
Como se podrá comprobar en la lista hay dos que son legales y desde siempre me he preguntado, ¿Por qué?, qué diferencia  hay en drogarte con alcohol o hacerlo con cocaína o con otra sustancia  dura,… pues ninguna, porque las dos producen a largo o corto plazo según la persona y como asimile su organismo la sustancia, daños irreparables. El alcohol desde que tengo uso de razón lo he visto una trampa venenosa para la juventud. En mi época continuas campañas de publicidad te bombardeaban constantemente  y donde se decía entre otras muchas aberraciones, que beber era cosa de hombres. Un mensaje ideal para los jóvenes inmaduros que bebían y fumaban como cualquier artista de la pantalla. Frases como: Cariño te pongo una copa o beber brandy Soberano es cosa de hombres entre otras alusiones continuas y gratuitas que incitaban a beber y fumar.
 Quisiera contarles, que cuando empecé a salir con chicas, de eso hace 40 años conocí varios casos que me impactaron e hicieron que tomara muy en serio, lo de beber a menudo. Pero solo les contaré el que más me impactó e hizo mella en mí. En una conocida discoteca, murió un chico de un coma etílico, tenía 18 años y al que repetidas veces tuve que llamar la atención porque era de mal beber y si se sentaba en tu mesa, se terminaba la paz, con sus delirios y  cuentos incoherentes. Aquella tarde noche, llore por él, como si fuera mi amigo, estaba allí junto a mis pies, hecho un ovillo  frente a la barra del bar, su boca estaba torcida y rígida y sus ojos abiertos de par en par, inamovibles, hablándote del terror y de la sorpresa que había tenido. Fue un episodio terrible. Cuando llegaron los de la ambulancia, no pudieron hacer otra cosa que taparlo con una sábana. El camarero, que lo recuerdo como si hubiera sido ayer, no paro de repetir una y otra vez, ha caído fulminado, ha caído fulminado, Dios mío tan joven.

Las angustiosas palabras del camarero y sus gritos, de vez en cuando acuden a mi recuerdo y al recordarlas, no puedo evitar un estremecimiento cada vez. Con esto, lo que he quiero demostrar, es que cuando una sustancia puede matar o destruirte física y mentalmente, es una droga dura, como lo es también el tabaco, que produce más muertes y enfermedades que ninguna otra droga en el mundo, seguida del  alcohol.  Teniendo en cuenta que las dos son legales, que alguien que no sea tan tonto como yo, me esplique como se come de este plato. Un plato que ademas produce el gasto más elevado de la sanidad pública. Ahora se han dado pasos, pero son pasos erróneos, a la indignación popular. Prohibir fumar aquí sí y aquí no.  Pero solo, por el humo que molesta a los no fumadores, no hay otra razón.  Solo se salvan, las acertadas eso sí, campañas de publicidad donde te avisan del peligro que el fumar conlleva. Si queda demostrado que el alcohol produce infinidad de enfermedades crónicas que poco a poco se van manifestando, en riñones, páncreas, aparato digestivo , producir cirrosis entre otras y llegar a producir la muerte si no se detiene el consumo, cosa bastante difícil como en cualquier otra droga dura y que el tabaco con su nicotina, monóxido de carbono, alquitrán, que contiene más de 500 sustancias dañinas y mortales, así como infinidad de adictivos y colorantes,…porque son legales y las demás no. Será por lo de siempre, porque hay un interés creado y todo respira falsedad. Puestos como estoy, haciéndoles preguntas, seguiré mi discurso en este sentido centrándome de lleno en lo que realmente quiero exponer. Un hijo, el tuyo, el del vecino, el hijo de todos nosotros, que un día, aunque se le  haya repetido hasta la saciedad del peligro de las drogas, educándole y advirtiéndole que siempre diga que no, un día, tiene  un mal momento, una rabieta , ofuscación por despecho  o por rebeldía y le da por decir si y tomar algo, quien preferiría usted que se la proporcionara, un traficante que se gana la vida cortando la droga con cualquier  producto y que su hijo por un mal momento, en un mal día, terminara muerto en cualquier callejón, o por el contrario al igual que el tabaco o el alcohol, pudiera obtener esa droga en un establecimiento adecuado, donde estaría informado por ley  y no correría el riesgo de morir por un mal momento de su vida y por culpa de una adulteración o sobredosis. La droga no desaparecerá de las calles y colegios jamás, con esta fórmula falsa que nos pretenden vender y que  tres o cuatro ilusos aún creen, no nos están protegiendo. La corrupción de policías, aduaneros, y de diferentes mandatarios, no cesara,  por muchos buenos policías que haya y pongan todo su empeño en la causa. Siempre les sustituirá alguien en el negocio  del NARCO si caen en manos de la justicia y no se habrá ganado nada con su detención, porque rápidamente ocupará otro su lugar, eso lo sabemos todos. Tampoco les haremos ningún daño, incautando sus drogas que les sale de coste, a un precio irrisorio y que venden multiplicado x 100. La solución no está en prohibir las cosas, sean cuales sean. Las soluciones a los problemas están en la educación. Si no tomemos el ejemplo de la ley seca en Estados Unidos, los conflictos y matanzas que se llevaron a cabo a consecuencia del tráfico ilegal del alcohol quedo demostrado. También que su prohibición, disparo el consumo espectacularmente. Las prohibiciones lo que generan es atracción, está demostrado que crean una aura misteriosa y atractiva en su entorno. Tenemos que tal y como se está actuando, es un fracaso y que los únicos beneficiados son los traficantes y demás monstruos de la misma calaña. Que el futuro seguirá así, un día tras otro y que los hijos de los hijos de nuestros hijos, heredaran esta porquería por siempre.  Si no se evaporaran las drogas por arte de magia, habrá  que buscar otra solución, y como un buen estratega dijo una vez: si no puedes derrotar a tu enemigo, únete a él. La solución está más clara imposible, legalizar todas las drogas y educar a la población en este sentido, previniéndola de sus riesgos y peligros como ya lo están haciendo con el  alcohol y el tabaco. Tendremos las drogas controladas por un organismo que establecerá sus riesgos y su venta en establecimientos apropiados. Serán los gobiernos y no los traficantes los que administraran esas drogas como lo hacen hasta ahora con las legales. Muchos pondrán el grito en el cielo, pero serán tal vez, los que económicamente se verán perjudicados por estar implicados o simplemente son cortos de mollera, de no entender que es lo mejor para la sociedad y más cuando se ha demostrado hasta la saciedad, que la droga jamas desaparecerá de las calles dado el beneficio que generan con su tráfico y que la venta no desaparecerá de colegios, discotecas
, etc. Con la legalización solo vamos a obtener mejoras y mataremos muchos pájaros de un solo tiro. Ya no tendremos que preocuparnos, de que a nuestros hijos, cualquier desalmado le venda algo envenenado por su adulteración en la puerta del colegio o en una discoteca. Con la legalización desaparece el tráfico, que pierde entonces  su condición de ser un negocio sucio, con los mayores beneficios que existe y de donde se financian después, todo tipo de actividades delictivas, como la trata de blancas, de órganos,  prostitución y por último el más peligroso de todos, el terrorismo. Todas las personas enfermas por cualquier sustancia ya no tendrían que delinquir para obtenerla y serian enfermos como los demás y de hecho es lo que son, enfermos, se ponga como se ponga quien sea. Drogarse es una adicción y eso es una enfermedad. Con la desaparición del traficante de la calle, desaparecería  el clima que se genera a su entorno. Ahora solo queda, hacer una valoración de lo expuesto, mirarse los pros y los contras si los hubiera, que lo dudo y realizar un veredicto, actuando en consecuencia y no quedarse de brazos cruzados como hasta ahora. Esta carta va dirigida a todo el mundo, pero principalmente a los que próximamente dependerá el futuro de nuestro país y que sin pérdida de tiempo tendrían que ponerse de lleno en esta cruzada, para el bien de la ciudadanía y convertir España en un país, no apto para el tráfico de drogas y que se preocupa de verdad de sus ciudadanos, protegiéndolos. Aunque creo que se debería hacer en todo el mundo con carácter prioritario.

Jordi Cabré Carbó





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